
Y asi están las cosas, viejo:
mucha cancha embarrada,
demasiadas flores para tan poco jardín.
Y deshojando las cenizas de este amor
soborno a mi lengua para no nombrarte más
Y no me jures “yo te quise de verdad”
que la verdad, muñeca,
siempre muerde si no la mimás un poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario